domingo, 22 de febrero de 2015

#98 Llegamos


Nunca en la vida tuve un viaje en micro taaan encantador y sorprendente como el de Buenos Aires - Bariloche.
No solo nos llenaron de comida sino que era un micro super cómodo. Sin contar que venía vacío y no había niños jodiendo alrededor.

Durante todo el recorrido (donde no estuve durmiendo) me preguntaba: ¡¿Esto esta pasando de verdad?! Si. Está pasando. Es verdad y más vale que arranques a vivir como se debe.

Esa es la sensación  mas inmensa que me habita estos días... Esta clase de FELICIDAD y PLENITUD debiera experimentarla todo el mundo. Me siento agradecida con la vida por esto... y salir de Buenos Aires (ciudad que amo y odio al mismo tiempo) enseguida me llena de plenitud.

Que jodido vivimos en Baires, que oprimida me siento en esa ciudad. Apenitas salir y empezas a ver campo, pueblos, ciudades... el aire se te mete en los pulmones y todo toma otra dimensión.

Alegría, es bajarse de un micro, después de 20hs y respirar profundamente aire puro. Sentir como el clima humano cambia. Como el paraíso se mezcla con la tierra.
Irme de Baires para mi, es llegar a casa.

...I have a dream...

viernes, 20 de febrero de 2015

#97 3, 2, 1

Nos Vamos a El Bolsón

A cuatro horas de irnos, los nervios no se comparan a cuando estaba hace ya casi una año en Ezeiza, esperando ese vuelo a Roma 1140. Esta vez, estoy más tranquila, tal vez porque no estoy iniciando esta travesía sola, tal vez los nervios aparezcan fuerte en Retiro mientras suba al micro.

Sea cual sea el caso, los nervios se presentan cuando pienso en la puerta que se abre un poco mas allá de esta primera parada en el Bolsón. ¿Qué más trae el destino? ¿A dónde vamos a llegar? ¿Qué destinos nos esperan?

Cuando tenes la sensación de que algo que deseaste muy fuerte esta cerca, cada poro del cuerpo se pone alerta... Abrir los ojos y dejar que todo alrededor te devore es la solución mas parecida a dejarse llevar y disfrutar... pero el miedo tambien es algo enorme...

Una de mis frases favoritas dice que si nuestros sueños no nos asustan, no son suficientemente grandes... y creo firmemente que es así.

No sé donde iremos a parar, ni sé donde va mi vida en este momento, pero tengo claro una par de cosas que por ahora me son suficientes para aventurarme a soñar despierta de nuevo.

...somewhere only we know...

lunes, 9 de febrero de 2015

#96 Felicidad

La sonrisa se te sale de la cara. Sacar la valija para empezar de nuevo.

La sensación, se compara a cuando estas bajo el agua, aguantando la respiración más de lo que debieras y de repente salís a la superficie. Y el aire entra en tus pulmones, desesperadamente.

Saco la valija de su escondite... esta por recuperar su alma. Ahí esta ella, que durante casi un año estuvo en un rincón oscuro.... por vuelve a nacer y a mi se me ilumina la cara de alegría.

El estado natural es el movimiento. Moverse es vivir.

...Reborn....


viernes, 9 de enero de 2015

#95 Despertar

Despertarse y recordar el sueño donde estamos todos juntos... Donde estas vivo y te reís. Con tu sonrisa honesta, de niño adulto, con tu inmensa soledad. 
Y la angustia me asalta sin preguntar. Una angustia tremenda y un llanto profundo. Desde las entrañas me asoma esta tristeza.
Mis horas muertas -que ahora son bastantes- están llenas de tu recuerdo. Llenas de tu calmo rostro (¿casi sonriente? ¿es eso posible?). No dejo de verte en mi mente, de ver gente que se te parece, de pensar en dónde estás. Dónde te fuiste.

Despertarse y darme cuenta que nunca vamos a estar todos juntos de nuevo. Que ya nunca más nada con vos. 

No me despedí. Esa noche en el boliche, no te encontré y me fui sin saludarte. Por alguna razón eso me da una culpa inmensa... una tristeza que no puedo manejar... Van a ser 3 meses que te fuiste. Y hemos pasado mucho mucho mas tiempo sin hablar o vernos... pero ahora es definitivo. 

Ahora es para siempre. Nunca más todos juntos.

No puedo sacar esa última imagen tuya de mi cabeza. Tal vez por eso soñé algo tan feliz.... porque esa es una mejor manera de recordarte. 

Estás en mi corazón. Siempre estuviste y siempre vas a estar....

...en la inmensidad de la noche...

sábado, 14 de junio de 2014

#94 Irse

22 Abril 2014

Irse es a veces, la mejor manera de encontrarse. ¿Quienes somos cuando nos liberamos? ¿Quienes podemos ser? ¿Quien elegimos ser?. Yo me di cuenta que elijo ser quien mas me gusta, y extrañamente quien menos abunda cuando estoy en Baires. Una persona sociable al extremo que se vanagloria de haber creado grupos humanos donde antes solo había compañeros de habitación que quizá solo se hubieran dicho "Hi!" y nada mas.
Soy el pegamento. Muchas veces lo noté. I'm the glue.
Elijo ser quien produce la unión, para luego sentarme a observar que fue lo que creo.
Siempre fui el pegamento Me gusta crear vínculos. Mas que los lugares, disfruto la gente. La gente con sus vidas tan completamente diferentes a la mía (o no) que misteriosamente nos encontramos todos en un lugar y vivimos juntos como si te conocieras de toda la vida.
Y te unís de una forma poco posible dentro de una rutina diaria. Nadie se pone a charlar con su compañero de asiento en el colectivo y lo hace su mejor amigo por dos horas de recorrido. En el día a día, no lo necesitamos. ¿O sí?.

Tan lejos de casa uno pone en perspectiva. Lo que quiere, lo que extraña, lo que importa de verdad. Lo que de verdad te gusta hacer, lo que podes hacer, de lo que tu cuerpo es capaz. Tenes cierta impunidad propia de que acá, nadie sabe quien sos, ni que haces, ni tu edad. Nadie sabe a que te dedicas, ni quien es tu familia. Nadie conoce tu historia. Y nadie te juzga.
Y caminas por la calle decidiendo por tu cuenta si entras o no a un museo. O si queres gastarte una fortuna en una gilada y después no cenar.
Cada uno elije. Si queres podes prestar atención o sentarte en el jardín de la Universidad de Greenwich a escuchar desde afuera alguien practicando en un piano. Conociendo su música, aunque nunca su cara,o su familia, ambiciones o ideas.
El tiempo es tuyo. Estas viviendo AHORA. ¿Te das cuenta? Esta es tu vida. Algún día dentro de algunos años, esta será tu historia, tu biografía. Mi historia es esta. La de una mujer que tenia miedo, que pensaba que no podía. Que admiraba a cierta gente por su libertad. Yo nunca fui esa persona, pero creía que si. Creía que no podía hacerlo, que no iba a salir de un aeropuerto por mis propios medios. Yo creía que iba a aburrirme y extrañar. Tenía miedo de vivir. De crear mi propia vida, mi historia. No quiero una vida de oficina, con rutinas y monotonías absurdas. Quiero mezclarme con el mundo. Desde donde este. Como sea. Pero sin miedo...

Todo el mundo ahora me dice lo valiente que fui. Que soy. ¿Valentía? No me parece. En un millón de momentos aun me siento muy cobarde. Es simplemente respirar profundo y salir. 1, 2, 3.... y saltar. Animarse no es valentía. Es un acto de insania, donde como un loco cuando decide suicidarse, uno decide comprar un pasaje al otro lado del mundo. Es cerrar los ojos y crear una posibilidad.
Abrir una puerta a un lugar nuevo e insospechado.
Animarse, no es de valiente. Es de loco.
Mi biografía siempre dice "Diseñadora gráfica, enamorada, un poco loca". Loca. No valiente.
1, 2, 3, saltar. Gritar fuerte y claro que mi vida es mía. Que cada uno es artífice de su historia, solo hay que darse cuenta. Y sobretodo, hacerse cargo. Ahí si, eso es mas complicado.
Capaz un día te despiertes y sientas que todo lo que hiciste estuvo mal, pero siempre es mejor equivocarse que conformarse. De los errores se aprende, no hay que castigarse tampoco. Al final, un error puede ser un golpe de suerte. Algo que no salga de la manera esperada nos puede traer algo mucho mejor y mágico.
¿Crees en la magia? Yo si. Hay magia por todas partes. No hay que olvidarse del asombro. A veces nos da miedo sorprendernos y dejar salir nuestros sentimientos. Entonces un día entras a Notre Dame y te pones a llorar como un chico, o ves un cuadro de Boticelli y el corazón se te aprieta porque sentis que algo cobra sentido dentro tuyo.
O simplemente un día te das cuenta que le gustas a la gente. Que así como unís grupos, la gente ve lo bueno de vos y te lee. Y se enamora un poco de vos, y te acostas en un parque de la mano de alguien que te besa con ternura.
Y al otro día podes encerrarte en un baño a hacer lo que nunca pensaste que harías.
O te lanzas a vivir y andar con gente que antes jamás hubieras hablado.

Viajar es lavarse de prejuicios. Es hacerte un poco mas tolerante y menos pelotudo. Crecer desde lo humano. Viajar te dice que sos capaz de hacer cosas. Muchas cosas. Porque si no las haces vos, NADIE LAS VA A HACER POR VOS. Entonces tenes que decidir. ¿Ceno o no? ¿Lavo la ropa acá o en otro lado? ¿Quiero entrar a este museo? ¿Quiero dormir un poco mas y no desayunar? Decidir. Hacerse cargo. ¿Qué quiero hacer? Hasta donde puedo llegar. Hasta donde voy a ir. ¿Buscando que? Nada. No busco algo especial.
Alguien me preguntó, "¿qué buscas cuando miras las cosas para sacar una foto?" Y dije nada. No busco nada o tal vez si. Busco una sensación, busco que me sorprenda, que me "diga" algo único. Algo que valga la pena recordar. Busco algo que me recuerde la gente que quiero, la gente que conocí. Busco que me ataque los sentidos.

Es difícil viajar solo. No es para todos. Pero todos debieran hacerlo una vez en la vida. Deberían viajar solos y conocerse en serio. Una vez en la vida, deberían buscarse a si mismos. Hacerse de memorias únicas. Hacerlo aunque sea por la historia, por las anécdotas.Que sea esa la excusa. Después, todo se hace mucho mayor.

Viajar es vivir con una intensidad única. Todo es aprendizaje. No hay chance de confundirse. No hay error.
Viajar es abrir mucho los ojos, respirar profundo y salir...

miércoles, 26 de marzo de 2014

#93 Llegar a Florencia

Viajar en un tren que sube a 243km/h y hace que se te tapen los oídos es algo inigualable.  Ni hablar los paisajes que se vislumbran entrando en la Toscana.
Bajarte de un tren en una estación que nunca viste, en una ciudad que jamás pisaste cuando tampoco tenes un mapa para ubicarte (más allá de la buena volutad del gps de la tablet) es un nerviosismo rara vez antes percibido.
Lo cierto es que me bajé,  segura de que había cargado en el mapa la dirección del hostel, y me dispuse a salir de la estación. Eran algo así como 13.30 y sabía que caminar la distancia iba a llevarme esa media hora que me quedaba para hacer el check in.
Las calles de Firenze, se abrieron sublimes ante mis ojos. Era domingo y me sorprendió la cantidad de gente. Bueno, en realidad me sorprendió la gente en sí.
Cada callecita se abría divina con una arquitectura de sueño. Los negocios eran extraordinarios,  las vidrieras perfectas, la gente elegantisima. Atravesé una plaza que se extendió inmensa frente a mi. Con mi valija que pesaba una enormidad, una mochila que me partía la espalda, un calor super pesado que se incrementaba por las 2 camperas que llevaba puestas y un empedrado furioso que dificultaba cualquier intención de recorrer las calles con facilidad. Ahí estaba yo. En el medio de Florencia, como un burro de carga y una inmensa sonrisa en la cara porque mis ojos no dejaban de decir... "pudiste salir del aeropuerto,  pudiste salir de Roma, estas en Florencia y solo resta llegar al hostel y listo".

Florencia te enamora a primera vista. Que cosa mas paradójica...

Cuando por fin encontré la calle del hostel, comencé a buscar la numeración que para mi sorpresa se extiende de una manera rarisima, no como en Baires (par-impar y ordenadamente).

Vía Corso 13. Llegué.
Hay una farmacia.
Cerrada, para colmo.

Mi cara de desesperación debe haber sido épica.

Que no cunda el pánico. Esta numeración rara debe ser la explicación. Crucé de vereda y entré a una cafetería de esas al paso para preguntar en un precario italo-ingl-español sobre este misterio que se abría frente a mi.
Resulta que la calle era Vía Corso Italia 13. Y como era de esperar no la conocían. Con una amabilidad inmensa (o producto de mi cara de pánico,  mientras se me caían los mapas, la tablet, las camperas) la gente de ahi me brindo un mapa y buscaron donde era.

Obvio, que era en la otra punta. Obvio que era super cerca de la estación del tren y era obvio que era super fácil llegar, si hubiera notado la sutil diferencia del nombre.
Cuando a una cuadra de distancia vi el cartel del nombre del hostel, fue una tranquilidad inmensa que duro hasta que me abrieron la puerta y descubrí que tenía que subir 2 pisos por la escalera con la "odiosa valija" (este momento épico lo llevaré luego en mi piel hasta Barcelona en forma de moretones inmensos en el brazo derecho).
La tranquilidad que te causa llegar al hostel es similar a esos días de mierda en el trabajo, donde lo único que uno desea es llegar a su casa y meterse a la cama.

Pero uno esta de viaje. Y perder tiempo no es una opción viable cuando los ojos se te saltan por ver todo lo que hay un algún lugar. Así que, sin estudiar siquiera el mapa, acomodé un poco todo y salí a recorrer sin el peso extra todo lo que había visto mientras me había perdido.

jueves, 20 de marzo de 2014

#92 Roma, las ruinas y la despedida

Mientras hago la fila para entrar a la Galería degli Uffizi en Florencia, siendo las 8.25am y viendo que seguro voy a estar un largo rato acá... voy a contar un poco como terminó la estadía en Roma.
El segundo día decidí ir al Coliseo y hacer todo lo que fuera posible caminando, ya que era mi último día. Pero antes tenía que resolver que hacer... dónde iba a seguir mi viaje.
Necesitaba un medio de transporte y un hostel. Por la proximidad de la fecha, los precios de tren habían subido y tal vez mi ignorancia y desesperación me hizo comprar el único ticket que encontré a Florencia. Asi qué luego de desayunar, comprar mi primer ticket de tren con muchisimo pánico salí para el Coliseo. En Roma las "atracciones" están cerca unas de otras, por lo que se puede caminar de acá para allá y llegar a todos lados.
Cuando llegué, se me hizo impresionante de creer que el Coliseo es, efectivamente el Coliseo. Entrar y ver su antigüedad y que este ahí en pie parece un sin sentido. ¿cuánta gente importante ha pasado por ahí? ¿cuantos cosas se habrán hecho allí? Y ahí estaba yo (con un millón de turistas -siempre desesperados por la foto-). Es difícil de explicar lo que te pasa cuando ves cosas tan antiguas. Rocas, mármoles escritos con la OFICIAL tipografía romana. Mi diseñadora se retorcía de felicidad tocando esas huellas. Era el comienzo de todo lo que tenemos hoy!.
El Coliseo se recorre rápido si vas por tu cuenta. Pero sumado a eso habia una muestra acerca de la escritura y la biblioteca donde finalmente me termine de desmayar al encontrar pigmentos, resinas, chapas donde se imprimía y tabulas rasas (historia I ao vivo!).
Un sueño.

Cuando salí de ahí, fui al foro romano y los palatinos. (Todo esta incluido en la misma entrada del Coliseo y sale unos €12.
El Foro y los palatinos son un montón de ruinas (algunas mas impresionantes que otras) que si no tomas alguna guía o lees muchísimo antes de ir no vas a entender nada.
Es hermoso, antiguo, pero cuando son las 3 de la tarde tenes hambre, sed y estas cansada de caminar.. son todas ruinas exactamente iguales. Alucinantes eso si, sumado que el lugar te permite ir y hacer lo q se te canta como comerte un sandwich arriba de alguna columna milenaria.

Ni hablar la sed que tenía, estaba deshidratada y ahí dentro no vendían nada.. solo esas fuentes donde veía que todo la gente cargaban sus botellitas y yo (sin botellita hasta el momento) tomaba como un perro sediento!.
Sumado a que cuando quise salir, no encontraba la salida por ninguna parte. Empezandose a convertir en una pesadilla jejeje.

Cuando salí me compré el agua mas cara de toda Italia (pero no importa porque aca el agua es re potable y todo el mundo me dijo "compras una botella y después la recargas".)
Ahí cerca, hay muchas ruinas más y miles de cosas bellas no tan antiguas sino casas,  calles, rincones... seguir a la multitud siempre te lleva a alguna parte linda.
Asi fue llegar a la Fontana di Trevi. Calles pequeñísimas que tenían mil y un cosas atractivas y de golpe... ahi apareció. Las calles se expanden y aparece la multidad... el murmullo de la gente que se mezcla con los vendedores.
Explicar lo hermoso de cada una de estas cosas esta de más,las fotos hablan por si solas aunque no le hacen justicia a la belleza del lugar.
No se puede creer que todo lo que uno ve fue hecho por el hombre, que alguien es capaz de crear algo tan hermoso y lleno de detalles.
Ese día, luego de caminar muchísimo (tiré monedas en la Fontana por todos y recorrí mil lugares mas!! ) volví al hostel exhausta y un poco sensible.

Decidir sobre la marcha me estresa mucho... por momentos me arrepiento y quiero pegar la vuelta... en otros momentos me siento como en casa....
A la mañana siguiente fui a tomar el tren y como soy precavida ( = cagona) llegué una hora antes aún sabiendo que acá las cosas funcionan muy bien y a horario...

El tren de alta velocidad es de lujo y en una hora y media estaba en Florencia... lista para arrancar otra vez de cero...